lunes, 1 de junio de 2009

Donde fueres haz lo que vieres

Como por todos es sabido, el protocolo lo podemos definir como: “La regla ceremonial diplomática o palatina establecida por decreto o por costumbre”. Sin embargo, y como la propia definición nos adelanta, las costumbres son diferentes en función del lugar en el que nos encontremos. Por ello, en este artículo trataremos de analizar, las reglas protocolarias y costumbres más curiosas del panorama internacional.

En cuanto a costumbres curiosas, debemos de resaltar los países asiáticos (especialmente China y Japón). Ambos países se caracterizan por utilizar un conglomerado de costumbres que difieren en gran medida de las occidentales.

La más conocida de estas costumbres (y no por ello menos curiosa), es la relacionada con los zapatos. En Japón, es casi una ofensa grave el no quitarse los zapatos a la entrada de cualquier edificio: viviendas, comercios, restaurantes tradicionales, templos…
La costumbre surge de un hecho muy práctico, que es el de dejar todos los zapatos en un pequeño escalón a la entrada de la casa, ya que de esa manera se evita el traslado de gérmenes y suciedad de la calle al interior del hogar.Pero cuidado: la excepción a la regla es el cuarto de baño, donde necesariamente debemos calzarnos, para evitar desparramar las bacterias del sanitario en toda la casa. Para ello, suele haber un par de zapatillas disponible en la puerta del baño, para que las utilice el que necesite.
Otra de las costumbres más asombrosas de la cultura nipona es la de taparse la boca al reír. Si bien reírse a carcajadas, con la boca abierta, no es considerado refinado ni femenino en ningún lugar del mundo, las niponas son especialmente cuidadosas en este sentido. Algunos podrían pensar que se debe a una extrema timidez, a una costumbre sin ningún significado o hasta un rasgo de inmadurez. Sin embargo, hay una razón de más peso que podría explicar con mayor profundidad el tan arraigado hábito.Durante el periodo Nara – del 710 al 794 – se dio inicio a una tradición, consistente en teñir los dientes de negro en las mujeres. A esta práctica se le dio el nombre de ohaguro, que significa precisamente “dientes negros”. Se utilizaba como forma de indicar el paso de una niña a mujer, pero durante una época posterior – la era Edo – sirvió para distinguir a las solteras de las casadas. Desde luego, las muchachas nunca se terminaron de sentir cómodas con esta costumbre y por ello se habituaron a taparse los dientes cuando ríen, lo que luego quedó arraigado en la sociedad nipona.
Sin embargo, no es necesario acudir a los países orientales para descubrir usos y costumbres, a nuestro juicio, extraordinarias. Aquí mismo, en Europa, las podemos encontrar de todos los colores.
En Inglaterra, por ejemplo, es ilegal que las mujeres coman chocolate mientras viajan en transporte público. En Italia, es norma básica para obtener el carnet de conducir, saber montar en bicicleta. En Suiza, es ilegal tirar de la cadena del lavabo a partir de las diez de la noche. Así que no se os ocurra levantaros a media noche a hacer vuestras necesidades, no vaya a ser que cuando salgáis del lavabo os encontréis con la policía en el salón.
Capitulo aparte, merece las diferentes maneras de saludar que podemos encontrar en el mundo. El apretón de manos es la forma de saludar más aceptada a nivel mundial. Sin embargo, existen lugares cuya manera de hacerlo es mucho más curiosa. Una de las más conocidas es el saludo esquimal, en el cual las personas que se saludan frotan sus narices como muestra de cortesía; o de algunas tribus indias, que levantan su palma derecha como señal de saludo a otra persona y como muestra de sus buenas intenciones de no portar armas en la mano. Algunas tribus no solo levantan la palma de la mano, sino que hacen un pequeño círculo con ella en el aire a la hora de saludar.

Otra de las formas más sorprendentes es el modo de saludar en Rusia. Los besos que se dan, generalmente tres, tan cercanos a los labios, producen una cierta extrañeza en aquellas personas que conocen este tipo de saludo por primera vez.

Conocer los usos y costumbres de los diferentes países, supone adaptarse a la cultura e integrarse a esa sociedad que queramos visitar. Es fundamental respetar todas estas normas, por muy extrañas que nos parezcan, con el fin de no causar mala impresión y de adaptarnos lo más rápidamente a las diferentes culturas que nos podamos encontrar
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David Mesa.-

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